El corte por láser se refiere a un procedimiento de separación con el que se pueden cortar materiales metálicos y no metálicos de distintos espesores. Se basa en un rayo láser que se guía, se conforma y se concentra. Cuando este incide en la pieza, el material se calienta tanto que se funde o se evapora. Toda la potencia del láser se concentra en un punto cuyo diámetro suele ser menor de medio milímetro. Si en este punto se concentra más calor del que se puede evacuar mediante la conducción de calor, el rayo láser atraviesa el material completamente, así comienza el proceso de corte. Mientras que con otros procedimientos la chapa recibe el efecto de útiles enormes con grandes fuerzas, el rayo láser lleva a cabo su trabajo sin contacto alguno. Así, ni se desgasta el útil, ni aparecen deformaciones o daños en la pieza de trabajo.

Ventajas del corte con láser

Variedad de materiales

Todos los materiales habituales del mecanizado industrial (desde acero, aluminio, acero inoxidable o chapas metálicas, hasta materiales no metálicos como plásticos, vidrio, madera o cerámica) se pueden cortar con láser de forma segura y con gran calidad. Con el útil se pueden cortar espesores de chapa muy variados, desde 0,5 hasta más de 30 milímetros. Este espectro de materiales tan amplio hace que el láser sea el útil de corte número 1 para múltiples aplicaciones en el ámbito metálico y no metálico.

Libertad de contornos

El rayo láser concentrado calienta el material solamente de forma local, el resto de la pieza solo recibe una carga térmica mínima o incluso inexistente. De este modo, la anchura de la ranura de corte apenas supera la del rayo y se pueden cortar incluso contornos complejos e intrincados de forma lisa y sin rebabas. En la mayoría de los casos, deja de ser necesario realizar un costoso mecanizado de acabado. Gracias a su flexibilidad, este procedimiento de corte se emplea especialmente cuando el tamaño del lote es pequeño, cuando abundan las variantes y en la creación de prototipos.

Cantos de corte de alta calidad con pulsaciones ultracortas.

Los láseres de pulsos ultracortos evaporan casi cualquier material con tanta rapidez que no se aprecia influencia térmica, con lo que se generan bordes de corte de alta calidad sin aparición de colada. Por tanto, los láseres son especialmente adecuados para la fabricación de los productos metálicos más intrincados como, por ejemplo, los “stents” en la tecnología médica. En el sector de las pantallas, los láseres de pulsos ultracortos cortan el vidrio endurecido químicamente.